Colección BNA – Emilia Silvetti
Paisajes improbables
En la composición hay sobrecarga de estímulos. Las formas se tocan, crecen, se amontonan. A veces parece que van a salirse de la tela, volar. De repente se hacen chiquitas. Se dispersan, se expanden, explotan como papel picado. Aparece el accidente. Zonas más diluidas, casi a medio terminar. Aparece la obsesión de tapar el gesto, de controlar, los bordes se endurecen y raspan. Una tensión entre lo orgánico, lo blando y una simulación digital o pixelada.
La improvisación como método genera variación e impertinencia. Un conflicto que va desde la atracción a la saturación de lo urbano, un caos que resulta en tensión y fiesta. La práctica como refugio y el color como forma de leer el mundo. Mi paleta es estridente, hay mucho contraste, planos de color, abstracción, trama y línea.
Me gusta inventar paisajes improbables. Pintar sobre lo pintado, trabajar en capas. La idea de recortar una pintura y desarmarla en partes y después reunir las piezas en otro orden. Esa ambigüedad sobre que está detrás y que adelante.
Mi pintura podría ser verano, presente, chicle, un kiosco en la vereda, unos guantes tejidos al crochet.





